miércoles, 27 de julio de 2016

Brugal.

A quien nunca se ha creído invencible.
Vengo a decirte, mejor,  a recordarte, que te he visto ser huracán en noche en calma, y ser niebla después de la lluvia. He visto como te levantabas tras la tormenta y te has quitado el polvo de los años, así como  quién se quita los recuerdos o marcas de otras personas fingiendo que no dolían, y has seguido. Porque la vida era eso, o al menos sigue siéndolo. Levantarte y continuar que es la forma que tiene el mundo de obligarnos a avanzar, porque este no se va parar por nadie  ni tú tampoco. Vengo a recordarte lo extremadamente fuerte que eres, porque pienso que se te ha olvidado aunque tú no lo veas ahora mismo, y te animo a seguir luchando. Aunque creas que el tiempo ha llegado a cero, que no te quedan motivos, que has gastado todas tus balas. Vengo a pedirte que no cedas y que continúes luchando por la única persona que vale la pena, por ti.Porque ya es hora de que vuelvas a reír como lo hacías antes sin depender de ninguna circunstancia, ni edulcorante, porque ha llegado el momento de apostar por ti y ver la magnitud de tu fuerza, en ese tipo de apuesta nunca saldrás perdiendo, te lo aseguro . Porque yo voy a seguir siendo pilar para que no te caigas mientras luchas , y te diré porqué.

Es magnífico observarte desde el grada y que sigas siendo inmensa.

viernes, 1 de julio de 2016

CR.

Ahora intento entenderlo todo mejor y he guardado todas las dudas que me corrompen en alguna caja ya olvidada, porque tan solo somos eso cielo, y a mi me apetece dejar de ser tempestad para ser noche estrellada.

sábado, 28 de mayo de 2016

Manifiesto.

Somos brillantes en el planeamiento y torpes en el ejecución. Así somos, seres creyentes y dependientes de la seguridad , esa nueva religión que  han venido a vendernos a la puerta de nuestra casa como si vendieran un electrodoméstico. Máquinas pensadas para planear, pero nunca para sentir, 
A ver si aprendemos, que el amor no es predecible, que por mucha esperanza que se tenga, si no te lanzas al abismo y te escondes tras las cervezas de una barra de bar un viernes noche, no vas a conseguir nada más que otra ronda. 
Así que,  hazte un favor y pide la maldita cuenta ya. 

jueves, 12 de mayo de 2016

Al final llegará el verano con sus dulces mieles para curar las durezas y, sobre todo, las heridas que un invierno arrasador dejo a su paso. Intentará curarnos con madrugadas que huelen a cloro y protector solar mientras hablas del destino o simplemente miras las estrellas. Dará calor a nuestras cicatrices con los sábados noche, sobre todo con noches para el recuerdo, y domingos de cervezas. Arrastrará nuestros malos momentos mar adentro para dejarnos el cupo vacío y prepararnos para lo que nos espera, así es el poder sanador del verano. Y cuando menos lo esperemos, Septiembre llamará a nuestras puertas para que empaquetemos todo, y ser víctimas de la rutina mientras tenemos el sabor de alguien junto al de la piña colada en nuestra boca. Así pues no nos daremos cuenta de que el otoño lleno de "¿qué hubiera pasado sí? nos pisa rápidamente los talones  con el  invierno dado de la mano dispuesto a congelarnos en el tiempo y despedir el año. Buscaremos el calor de algun pedazo de cuerpo humano durante Enero, Febrero o incluso Marzo. Abril llamará a nuestra esperanzadora, llevando nuestros límites a otro nivel. 
Y es así como nos descongelamos y congelamos a cámara lenta. Como esperamos que el verano nos sane lo que le Invierno ha destruido. Entonces comprendí, que necesitamos rompernos, y si es posible en pedazos muy pequeños, porque eso será señal de que hemos amado mucho. Necesitamos rompernos para que saber qué es que alguien nos recomponga con noches, paciencia, y saliva. Pero sobre todo, necesitamos rompernos para saber cómo recomponernos nosotros mismos. 

sábado, 30 de abril de 2016

Y así como abril intento permanecer aquel viernes por la tarde a base de tormentas, yo decidí empaquetar todo ese viejo volumen  de historias y destruirlo, o abandonarlo en alguna biblioteca dispuesta a albergar causas perdidas. Me dejaste el cuerpo fuera y la cabeza entera para observar como seguías meneando las caderas, y no para mí, aunque yo tampoco seguía siendote fiel. Entendí aquella misma tarde mientras tomaba la carretera cogiendo carrerilla para volar alto, que lo mejor que nos puede pasar, algunas veces, es que las cosas terminen. Nos desgastamos como aquellas zapatillas blancas en verano, no nos quedaba nada qué decirnos, así que para qué seguir, para qué seguir albergando esperanzas y para qué seguir dedicándote canciones en silencio. Como bien decía Leiva, la culpa siempre pesa un kilo más para el que parte, y yo ya no estoy dispuesta seguir viendo como sigues luchando contra la tempestad y curarte con saliva, así hice equipaje ligero para hacerle un hueco a mis remordimientos, mis recuerdos y mis ganas de vivir.

Hoy me quiero, y desde esta orilla de la playa en la que me había perdido no se te escucha gritar. Así que, por favor planea alto  y no me alcances.

lunes, 14 de marzo de 2016

Catarsis.

Que no te engañen porque todos, en algún momento, necesitamos ser débiles. Que alguien nos acune y nos de cobijo un viernes por la noche o cualquier día de la semana cuando sentimos que el mundo se nos está cayendo encima, mientras nos susurra esa frase compuesta de cinco palabras esperanzadoras "todo va a salir bien".  Hay que aceptar que, a veces en la vida somos cuchillo, desgarramos carne o viejas heridas, mientras que, en otras ocasiones, simplemente somo eso, carne desgarrada, condolida y agotada. Todo eso que nos han inculcado de las balanzas,  se nos aplica a nosotros también porque no somos una formula completa.
Es completamente normal sentirnos débiles y agotados. Derramar lágrimas al otro lado de la puerta para después cruzarla con una sonrisa, que dice ," por favor que alguien me ayude", colocar las cosas al lado del asiento del bus porque te apetece estar solo, querer buscarle en cualquier sitio y volver a arrastrarte porque sin ese amor no eras nada , o entregarte a la fría oscuridad de la noche cargada de recuerdos. Somos pequeños átomos que forman esta galaxia, y qué son un par de gotas de agua salada comparada con la inmensidad de un océano. Nada. 
Que no te engañen, que no te hagan elegir entre débil o fuerte, porque no hay elección entre ambas. A veces para ser débil y desnudarte sin necesidad de quitarte la ropa ante alguien, hay que ser demasiado valiente. 
Así que, por favor, no te engañes. 

domingo, 6 de marzo de 2016

A vientos fuertes; alas más grandes.

"Me he marchado lejos pidiendo a gritos que vinieran a buscarme.He construido murallas que únicamente me alejaban de mi misma y que me hacían perderme a la vez que los brazos que querían abrazarme me perdían. He dejado estallar a mi cabeza viendo como como mis cien demonios crecían y  me arrastraban al caos de quemarme por dentro hasta quedarme sin vida. He pactado con el mismísimo diablo para recuperar mi sonrisa, he pedido de rodillas que alguien encendiera de nuevo la luz y acabara con el telón negro que cubría el color de mi mirada. He retorcido cara lágrimas hasta únicamente convertir en nudos las noches y días que he pasado en el corredor de la desesperación. He visto venir de frente a la tormenta sentada en la orilla,  y me he fundido con cada rugido y cada golpe, he gritado con cada trueno, he luchado por no ahogarme en la inmensidad de cada ola, he arrasado y destrozado todo cuanto estaba a mi paso, y al final me he cansado de que lloviera sobre mojado. He amenazado de muerte al grisáceo que se había colado en cada sueño y he robado la valentía en las únicas manos que quedaban  cuando ya no había nada. He inyectado morfina en cada fisura de mis labios, y he abrazado a las ruinas que quedaban después de la última guerra por debajo de la piel para explicarle que ellas también son comparables a la belleza de París en febrero o de  Madrid en invierno. Me he encontrado con una persona que ya no recordaba la tranquilidad de una primavera o la extraña melancolía de un otoño. Me he cosido las heridas con las ganas de personas que creían haberme visto morir en vida, he alejado a todos los vacíos que se habían acabado enamorando de mi lento caminar. He abierto la puerta y me he dado una oportunidad, me he tatuado el sol en el alma y he prometido no volver a dormir a oscuras para que el brillo de cada sueño no perezca nunca. He aprendido a caminar de nuevo con la cabeza bien alta y hacer de mis ojos infinitas calles que invitan a perderse. He conseguido que el reflejo en el espejo me guiñe un ojo de nuevo y he reído sintiendo que lo hacía por primera vez. He soltado todo el aire que llevaba dentro y he dejado que la vida invadiera mis pulmones con la fuerza de un huracán, he cantado con la sinceridad de los borrachos que escriben poesía mirando a la luna y al terminar de arreglar cada rotura he entendido que veces en las que vencer hay mil pero veces en las que dejarse vencer ni una."