viernes, 6 de enero de 2017

¿Qué probabilidades había de que nos encontráramos? , yo tampoco sé dar una cantidad cierta. Hay cien mil estudios sobre esto, sobre a la edad a la que puedes encontrar un gran amor o alguien que te marque sin necesidad de otorgarle a esta persona un título tan pesado. En fin, que no sé cuantas veces más podríamos encontrarnos. Son miles las veces que te he escrito con la mandíbula apretada, y otras cincuenta más en las que he tenido que apretar los puños y callarme. Qué más da, son solo cifras. Pero quiero decirte una cosa, ahora que no me lees, ahora que no me escuchas, ahora que ya no me recuerdas. Total... esto tan solo es un puñado de palabras otra madrugada más, que no cuenta pero se hace cuesta arriba. Podíamos haber sido tantas cosas:  miles de amaneceres helados de frío, duchas eternas, y noches más aún. Escapadas a la otra punta del mundo o al otro lado de la cama. Risas, y sobre todo besos. En fin que podíamos haber sido todo y  cosas tan  distintas que me faltaría espacio para poder enumerarlas , pero preferiste no serlo. Y yo te deje.  Volcamos el cielo y nos creíamos estrellas con el mejor guión. Obviamente se nos fue de las manos

jueves, 5 de enero de 2017

He visto venir de frente a la tormenta sentada en la orilla y me he fundido con cada rugido y cada golpe, he gritado con cada trueno, he luchado por no ahogarme en la inmensidad de cada ola,he arrasado y destrozado todo cuanto estaba a mi paso y al final me he casando de que lloviera sobre mojado. 

lunes, 2 de enero de 2017

Lo que no sabes que yo hubiese vuelto a aquella noche.
Hubiese vuelto a vestirme con lo primero que pillase, me hubiese vuelto a pintar los labios en el espejo del ascensor, y me hubiese colocado el pelo intentando solo mejorar mi cara aquellas altas horas de la madrugada. Misión imposible. Hubiese vuelto a congelarme de frío en aquella esquina. Hubiese vuelto a volver porque me hiciste sentir realmente viva.

sábado, 31 de diciembre de 2016

2016

Espero que al echar la vista atrás os carguéis de todo tipo de recuerdos a las espaldas, pues no va haber mejor atuendo esta noche que vuestros recuerdos. No hay mayor posesión. Espero que este año hayáis llorado de risa, y también de pena por que para sanarse hay que dejar todo fluir, o al menos eso me vendieron hace tiempo. Espero que hayáis reído con gente que de verdad quería veros así de felices, que os hayáis emborrachado no solo para olvidar, si no por más motivos. Que hayáis besado mucho y a quemarropa, que os hayan ido a buscar y os hayáis perdidos en manos ajenas. Porque eso no os lo puede quitar nadie. Que hayáis dejado marchar a todo lo que nos hacía nada bien, aunque eso significa dejar a personas con las que no contabais que iban a bajarse a lo largo del viaje. Y por último, espero que hayáis viajado tanto que no tengáis dedos en las manos para enumerar tantas aventuras. Ojalá este año no os hubiese dolido mucho y nos hayáis sumido en completa oscuridad, ojalá no lo hayáis pasado mal, pero si ha sido así, todo eso habrá pasado de ser herida a ser arma a vuestro favor. No sé que  nos deparará este año, no me atrevo a suponer en cuanto tiempo se refiere. Ojalá...

sábado, 17 de diciembre de 2016

Sincericidio

Todo lo que nunca te dije, y no te he dicho hasta ahora.  Hace poco Marwan recito y proclamo en un sala ya olvidada de Madrid que el concepto del amor va cambiando por el tiempo. Que nuestra vida va marcada por personas que, obviamente, y valga la redundancia,  dejan marcas, heridas, y cicatrices. Pero tú, no terminas de dejar la marca, y es que has sido tiempo, créeme tu has marcado el tempo como has querido. Así de egoísta has sido, has sido escritor, protagonista y soldado. Y de repente, yo me vi envuelta en una historia de monedas lanzadas al aire, y de castillos en el aire. De que me alzaras de un alto al fuego, y bajaras mis armas, cuando un par de semanas me decías que íbamos a batallar juntos. Es verdad, hemos actualizado, y por consecuente, maltratado el concepto de amor. Por amor se debe luchar, pero no matarse entre los dos, por amor deberíamos querernos libres, pero no prescindibles. En fin, que ahora conectamos el amor a las cadenas, y hablamos de sentimientos como si tuviésemos un doctorado, cuando es todo lo contrario.