martes, 21 de febrero de 2017

Hay amores de película y hay amores de spot. Amores de largometraje y amores que apenas llegan a un parpadeo. La diferencia es que los primeros solos los vives una vez pues tornan a su fin como toda película, aunque luego puedas sacar pre-cuelas ya no tendrán el mismo sabor que la película principal. Sin embargo, con esos malditos amores de spot, te guste o no, estas condenado a repetirlos tantas veces como les de la gana a ellos, en contra de tu voluntad. Hagas lo que hagas si eres protagonista el show deberá continuar.

domingo, 19 de febrero de 2017

Pero no debería de ser así, y sabes perfectamente a lo que me refiero. No quites la vista, ni mucho menos agaches la cabeza como si te pesaran todas esas cicatrices causadas por colisiones sentimentales. El amor no debería de ser así como se vende con el nuevo concepto moderno "sin ataduras", el amor no ata, pero el amor compromete madrugadas, abrazados, besos ... no deberías esperar. No me vale que te aferres al tópico de " lo bueno se hace esperar" porque el amor llega, te inunda y te cura, pero nunca te hace esperar, recuerda que quién espera, desespera,  ser víctima del tiempo significa morir poco a poco todos los días . El amor no resta, no limita no desespera; el amor suma, motiva, revive. Y sí no es así, y si tienes que esperar una cantidad determinada para toparte por casualidad después de haberte puesto todos los conjuntos posibles para  arrancarle una mirada, si tienes que mendigar afecto, si necesitas haceros polvo en vez de echarlos no es amor. El amor se da sin ninguna condición y sin esperar nada a cambio, no debe suponer ningún esfuerzo dedicarle tiempo a una persona. Si alguna vez notas esa sensación de forzamiento, si tienes que meditar un por qué , hazte un favor y deja marchar. Y si, por un casual, eres tú la víctima de una historia en vez de una protagonista, hazte un favor a ti, hazselo a la otra persona, y planea libre, abandona la escena del crimen y márchate lejos. A veces huir es de valientes.

jueves, 16 de febrero de 2017

Y arriésgate
porque echar de menos
es como si el corazón dijera:
"Oye, me rindo
a mi no me jodes más"
Y te quedas tú con todo ese desastre.


A.

sábado, 4 de febrero de 2017

A veces vuelvo marcha atrás dos años.

Hoy es un día de esos en los que todo parece raro y frío ahí fuera pero la realidad es que más gris se me hace a mi despertar sin tus buenos días. No recibir ningún mensaje diciendo que anoche me dormí sin darte pista y que te quedaste pensando en si de la misma forma algún día desaparecería de tu vida. Hoy es un día de esos en los que hago el inventario y me faltan besos que nunca te dí, palabras que nunca te dije, y algún que otro abrazo, en fin, me falta de todo ya ahora que ya no estamos, es así, no te rías. Así he visto que lo más traicionero de esta vida es el tiempo porque en vez de hacernos eternos es capaz de destruirnos despertando en nosotros todas esas dudas y arrepentimientos que habitan en el sótano de nosotros. Hoy es un día de esos en los que todo duele y poco calma, en los que ni cerrar los ojos me salva porque al abrirlos todo seguirá derruido, y si tuviera que hablarte de cosas que matan te confesaría que lo que mi infierno me ata es saber que verte marchar sin dejar cuerda de tender donde seque esta tristeza es lo que me ha hecho falta para ver cuanto me equivocaba al pensar que nunca perderías las ganas. Hoy es un día de esos en los que vuelvo a rescribirte, a reinventarte y a releer todo lo que hemos arrasado. Todo podía haber sido distinto y aquí sigo cosiendo todos los trozos que hacen de mi misma porque hoy es un día más en blanco, una cruz más en el calendario, unas ganas que rompen y arden hasta reducirse en nada, unos ojos que siguen sin querer pasar de página porque no entienden o no quieren hacerlo, que nuestra historia está ya terminada.

martes, 31 de enero de 2017

¿Recuerdas aquella noche en la que salimos el uno al encuentro del otro? Cuando nuestras caras llegaron a rozarse nos faltaba el aliento, por no hablar del tiempo, pues esa noche tornaba a su fin. Ya no he vuelto a subirme a ningún tren como ese,  me limito a verlos pasar. Ver como la gente decide subirse , parejas que, al igual que nosotros, toman el tren a gran velocidad; otras, un tanto rezagadas, que esperan hasta el último minuto para no tambalearse, y algunas que se suben por casualidad, es bastante divertido. No lo he vuelto a hacer por el mero hecho de que fuiste tú quién me arrojo a las vías poco tiempo después.

sábado, 28 de enero de 2017

Aun así vuelvo a pasar por aquellos lugares en los que se no está prohibida la entrada, te reirás al leer esto, pero es así. Suelo hacerlo de puntillas y disfrazada de una persona diferente, una chica distinta con un toque triste en los ojos, fingiendo que no lleva anclado su pasado a los hombros. Alguien que creció demasiado deprisa y que ahora , ya no puede reconocer a esas dos personas que, hace mucho tiempo ya o demasiadas tormentas, se besaban desenfrenadamente. Te juro que nos veo, y nos veo tan bien que me dan ganas de suplantar a esa chica tan risueña. Quiero darle todas las responsabilidades que me he achacado y quedarme con sus revoluciones, pues ella nunca dejaba de alzar la voz y ahora esta muda. Como iba diciendo, nos veo, corriendo entre largos pasillos, mirándonos de reojo y proclamándonos la guerra. Nos veo alzarnos la voz y quitándonos la ropa como si el tiempo no hubiera hecho ya eco de aquellos momentos. Como si no hubiesen aparecido nuevas heridas o no se hubiesen cerrado las anteriores, como si nuevas personas no hubiesen aparecido en nuestras vidas. Y nos envidio, estábamos tan llenos de vida que parecíamos invencibles. Puede que te rías aún más, pero volvería a repetirlo sin dudar con tal de volver a sentir la vida de esa forma. 

domingo, 22 de enero de 2017

El hecho de que dejemos para después otras metas no significa que seamos unos perdedores o nos merezcamos ser denominados como personas dejadas.  No, el hecho de que requiramos tiempo no significa que pongamos excusas o que no deseemos con todas nuestras fuerzas llevar algo acabo. Por eso nos bombardean con ese tipo de preguntas como "¿Por qué tienes esa hucha de hojalata olvidada en una estantería si aun no has metido suficiente dinero para hacer ese viaje?" o ¿Para qué guardas esos viejos vaqueros si no vas a volver nunca a entrar en ellos?" todo ese tipo de preguntas, podría seguir denominando viejos o pequeños objetos en los que decidimos albergar toda clase de sueños, viajes a USA, cursos de submarinismo, infinitos tatuajes, aquella escapada que le prometiste a tus amiga o esos zapatos que  calzaba esa actriz mientras grababan no se qué película en Nueva York, tal vez tengas que pagarlos en miles de plazos pero esos zapatos daban un aire de poder que nadie sabría explicar. Todos esos sueños tan nuestros que nadie puede arrebatarlos pero que todos se atreven a juzgar a través de su ojo clínico como " soñadores". Tiempo atrás  escuche que es el sueño el que elije a la persona, y es la persona la que está dispuesta a sacrificar todo de tipo de cosas con tal de no ver morir al sueño que le escogió.  Hace poco mi compañera de piso estaba emocionadísima por el anuncio de nieve en mi ciudad, se levantaba todas las mañanas recorriendo el pasillo para mirar por la ventana, a pesar de que las condiciones meteorológicas no acompañasen, y todo el mundo le recriminase que no sería un buen motivo por miles de razones (incluida yo). Todavía recuerdo la emoción que sentí cuando vi caer los copos de nieve de un momento a otro, no pude reprimir que mi boca se curvase mientras la ciudad se teñía de blanco inmaculado, y fue ahí donde entendí, que no importa cuanto tiempo pase, si siempre mantienes la esperanza.